jueves, 27 de diciembre de 2007

¡Tiene que ser así!

Tú no en envías, Señor, la enfermedad.
Tú de la pena no eres el autor
Queriendo tú a la pobre humanidad
¿Cómo podrías darle su dolor?

Yo sé que si sufrimos tanto aquí,
no es porque tú lo ordenes, mi Señor;
es a pesar de ti.
Es a pesar sin duda de tu amor.

Yo sé por el contrario,
que tú estás junto al árbol del Calvario,
y en las angustias del Getsemaní.

Y que en tu mano, que sobre la herida
pone una tregua de bondad y vida.
¡Tiene que ser así!

(Claudio Gutiérrez Marín)